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Categoría: DIBUJOS ANIMADOS

JORGE PUCHEUX SOBRE LUCAS DE LA GUARDIA

jagb 20/10/2009 @ 11:03

A Lucas de la Guardia.
Por Jorge Pucheux.

Con la misma entrada del primer Norte en Playa del Carmen, durante la 4ta edición del “Festival de la Rivera Maya” donde me encontraba, llegó también, como una ráfaga de viento frío, la mala noticia del fallecimiento de nuestro querido amigo de siempre, Lucas de la Guardia.

Hoy a 2 días de su desaparición física siento la inmensa necesidad de dedicarle unas pequeñas letras. Lucas entró en nuestras vidas en los años finales a los cincuentas, como parte del grupo vocal LOS BUCANEROS, del cual era una de sus voces. Durante mucho tiempo, aún después del triunfo de la Revolución, continuó deleitando al público en esta agrupación, hasta que se incorpora al ICAIC en el año 1960 en el Departamento de Dibujos animados como editor especializado en esa actividad.

Durante todos estos años, casi 48, Lucas fue no solo el editor de todos los filmes de animaciones del Instituto, sino también compositor de muchas de las obras musicales que conformaron las bandas sonoras de cientos de películas de animaciones del ICAIC, amén de su participación también en la creación del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC.

En años buenos y en años difíciles, Lucas estuvo ahí, al frente de su actividad, sin faltar a un llamado, trabajando con directores como Jesús de Armas, Hernán Henríquez, Tulio Raggi, Mario Rivas y Juan Padrón. Su aporte al cine cubano de animación es indiscutible.

Sean estas pequeñas palabras, nuestro modesto pero profundo homenaje a Don Lucas, que mientras se sigan pasando sus filmes y se escuchen sus notas musicales, estará presente entre nosotros. Como creador y gran ser humano. ¡Hasta siempre amigo¡

PD: PEDRO VELÁZQUEZ SOBRE LUCAS DE LA GUARDIA

Conocí a Lucas de la Guardia por los comienzos 1968, cuando entré a trabajar en Dibujos Animados. Era yo muy joven y recién salido del Pre. Mi primer encuentro con él fue en el departamento de Línea y relleno a donde el pasó de casualidad. Me llamó la atención ese señor serio muy educado y con andar pausado. Me saludó y me dio la bienvenida. A partir de ahí Lucas y yo comenzamos una respetuosa amistad, que tiempo después y como buenos vecinos que fuimos, aumentó más. Digo vecinos porque mi cuarto de trabajo estaba frente al de edición donde el laboraba. Allí conversamos y el me explicaba los entresijos de la edición. Creo que como Pepe Reyes, Noel Lima, Paquito, Gisela, Hernán y muchos más, me hicieron comprender la belleza del dibujo animado y amar el cine en todas sus expresiones.

Lucas fue un hombre de firmes principios que en los momentos difíciles y en reuniones laborales, de gran intensidad, supo mantener su posición por encima del criterio prevaleciente en esa época. Creo que en una reunión, de la cual ni recuerdo la fecha, pero que si fue hace décadas, el mantuvo una postura viril y a pesar de las consecuencias que podría acarrearle su actitud, la mantuvo por encima de todo, dejándonos pasmados a la audiencia. Ese era Lucas de la Guardia.

Al marcharme yo de cuba, nos despedimos dándonos un fuerte apretón de manos que sellaba ese amistad de años y que además era el adiós, porque sabíamos que como a muchos, no volvería a ver.

Recordaremos a Lucas de la Guardia con afecto, respeto y sobre todo con aquella admiración que siempre tenemos hacia los que una manera u otra nos enseñaron el camino correcto a seguir.

Descanse en paz Lucas....como siempre todos le dijimos.

Pedro Velásquez

PD: Falleció en Marianao, el pasado sabado 17 de octubre.

PUCHEUX SOBRE SU ANTERIOR POST

jagb 27/09/2009 @ 14:55

ANEXO NECESARIO A MI POST SOBRE DIBUJOS ANIMADOS.
Por Jorge Pucheux.

He recibido un comentario muy interesante de mi amigo Francisco Puñal cuestionando algunos aspectos que para él no quedaron claros en mi anterior post. Después de leer sus preguntas, pienso que sí, que es necesario tratar de responderlas y así de esta manera esclarecer aun más el contenido de este Post.

La primera preocupación de Puñal es que cómo el ICAIC permitió esto de realizar los filmes animados con celuloides que eran comprados para fabricar los envases de pastillas por Salud Pública. Y claro está, esta pregunta nos lleva a la otra, ¿cómo es posible que hayan seguido trabajando con estos celuloides tan dañados para estos fines?

Bueno, al respecto solo puedo argumentar, y dentro del área en que me tocó, junto a Raúl Canosa y Pedro Luis Hernández, de alguna manera, conocer y padecer de esta situación, (responsables de las filmaciones de los Dibujos animados en Trucaje, lugar donde se efectuaban todas), que los informes sobre lo que estaba pasando y sus consecuencias en la calidad de la imagen de los mismos, llegaron a los niveles en los cuales supuestamente se deberían de resolver. Existieron muchas respuestas: ESTO SE ESTÁ VENTILANDO, ENTENDEMOS EL PROBLEMA, etc, etc…

Lo cierto fue que si se querían seguir produciendo películas de Elpidio Valdés, de Matojo, de Vampiros, La gamita ciega, El Cocuyo ciego, El Guije, etc, era necesario continuar trabajando con este tipo de acetato. Es claro que el país había decidido hacer estos ajustes en la compra de materiales en esta área de trabajo del Instituto… Y donde manda capitán no manda marinero. Toda esta situación generó una serie de medidas técnicas que después ambos departamentos tuvieron que llevar a la práctica con mucho cuidado.

Primero, en Dibujos animados, se deberían seleccionar los mejores acetatos para ser usados en la etapa de línea y relleno (parte del proceso de la realización de un Dibujo animado donde se pasan los dibujos del papel al acetato, haciéndole un calco con tinta china para luego darle la pintura que fue diseñada para cada personaje). En esta etapa participaban una buena cantidad de compañeros, los cuales debían tener sumo cuidado en no dañar cada hoja de celuloide.

Posteriormente, estos paquetes con las escenas ya terminadas eran enviadas a Cubanacán, a Trucaje para su filmación, en el área de cámaras. Antes de entrar a la Oxberry y otras, los camarógrafos debían también realizar una revisión celuloide x celuloide para detectar cualquier anomalía que pudiera luego ser fotografiada y agregar manchas, aberraciones ópticas y demás daños a la imagen terminada. Obviamente no voy a hablar del cuidado con que ellos debían asumir la filmación de las escenas , pues recuérdese que estas filmaciones se hacían cuadro a cuadro y a veces en una sola escena participaban hasta 4 o 5 capas de celuloides (leyers), situación que muy fácilmente podía provocar aun muchos más reflejos y daños ópticos, a demás de los que ya tenían de fábricas.

Fueron años muy difíciles, pero creo que después de todos los resultados, más o menos con mayor o menor calidades ópticas fotográficas, cumplieron su objetivo y mucho más, aprendimos a crecernos todos.

Ahí están los filmes de Dibujos Animados, realizados en una etapa de la historia del cine latinoamericano en que ningún país de la región pudo conformar una producción de este género (más de 20 películas mensuales con una estabilidad productiva de una Industria del Primer Mundo).

Hoy día, después de tanto tiempo, siento un respeto gigante por toda aquella tropa que se aventuró a enfrentar un sueño casi imposible. Hoy día, con toda la tecnología digital, ¿cuántos países han podido consolidar una producción de este género, como lo hizo Cuba en años turbulentos?

Mis respetos a ese grupo, a Jesús de Armas, Enrique Nicanor, Carruana, Don Pepe, Tulio Raggi, Hernán Henríquez, Mario Rivas, Juan Padrón, Gisela González, Modesto García, Lucas de la Guardia, Rosa María, Paco Prats, María del Carmen, Cristina, Jorge Jardón, Jorge Válfer, Erasmo Juliachs, Leonardo Bueno y todos los que vinieron después y aun andan aterrizando sueños.

UNA NOTA DE PUCHEUX SOBRE DIBUJOS ANIMADOS

jagb 23/09/2009 @ 18:10

UNA NOTA SOBRE DIBUJOS ANIMADOS.
Por Jorge Pucheux.

Aunque esta nota le correspondería mejor contarla a un miembro de ese departamento que la haya vivido, me atrevo a, con todo el respeto, dejar correr mi memoria, clara aún, (gracias a Dios), para contarles sobre la época en que las películas de animaciones en el ICAIC - infiero también las del ICRT- estuvieron a merced del Ministerio de Salud Pública.

Por muchos es sabido que los filmes de este género necesitaban de papeles, lápices, gomas de borrar, reglas perforadas para lograr el cambio en los movimientos dibujo por dibujo, colores acrílicos.

Pero también además de esas herramientas, había una muy importante, sin la cual hubiera sido muy difícil lograr el acabado final a todo color que hoy recordamos cada vez que vemos los filmes de Mario Rivas, Tulio Raggi, Juan Padrón, Jesús de Armas, Hernán Henríquez y otros. Me refiero al acetato, mica, celuloide, material llamado de cualquiera de esas maneras, que permitía pasar al acetato el dibujo del papel, a partir de redibujarlo, usando una pluma con tinta china para después, con pinceles, rellenarlos, agregándoles los colores, siempre diseñados sabiamente por Gisela González, la colorista por más de casi 45 años.

Este acetato o celuloide, ya pintado completamente el dibujo, (eran miles de ellos), era colocado sobre un fondo dibujado que servía como escenografía o locación de los personajes, siendo conformada de esta manera la llamada escena. Fue Modesto García entre otros, quien se destacó en este trabajo de realizar los escenarios o fondos de cada escena, de cada película.

Lo cierto es, que ya terminada cada escena, estas se enviaban en el famoso paquete para los Estudios de Trucaje, en Cubanacán. Allí se iniciaba el antepenúltimo paso de la realización de un filme animado. Su filmación, pues después venían la edición y por último, el proceso final de Laboratorio.

Durante los primeros años del ICAIC, todo marchaba a toda máquina, hasta que un día, los camarógrafos comenzaron a ver daños en el acetato. Venían rayados, con burbujas, manchas, etc, que hacían difícil lograr buenos resultados de calidad. Estos daños, algunos muy severos, provocaban grandes reflejos en la imagen en movimiento, cada vez que durante la filmación, cuadro por cuadro, se cambiaba un acetato. Durante años padecimos de esta situación. ¿Qué pasaba que los acetatos venían ya dañados? ¿Por qué sucedía esto? ¿Ya no los fabricaban igual?

Durante años sufrimos de esta situación y muchos filmes de esa época están marcados por esta irregularidad. Era obvio que los acetatos que eran para este tipo de trabajo tan cuidadoso debían tener cualidades especiales de carácter óptico, o sea, no podían presentar ningún tipo de anomalía que pudiera alterar la imagen fotografiada.

Pero un día cualquiera de aquel tiempo, nos informaron que ya los acetatos no eran de Suecia, sino que eran comprados por el Ministerio de Salud Pública de manera masiva, en cualquier lugar, para también ser usados en la confección de envases de pastillas, y demás artículos necesarios de ese medio. Así que también entraba el ICAIC en esa lista. ¿Que bueno, no? Porque sin eso nunca más hubiéramos tenido una película de dibujos animados, salvo aquellos filmes que por sus características no hubieran necesitado de acetatos.

Después de todo tenemos que darles las gracias a los señores que tuvieron esa gran idea. Los filmes están allí, forman parte de la historia del cine cubano, ¿o no?

UN SUEÑO EN EL PARQUE (1965), de Luis Rogelio Nogueras

jagb 13/08/2009 @ 19:01

Ficha técnica:
UN SUEÑO EN EL PARQUE (1965)/ 5’/ Dirección, guión, y animación: Luis Rogelio Nogueras/ P: Paco Prats, Elia González Tuya/ F: Pepín Rodríguez/ E y D: Lucas de la Guardia.

Dibujo animado. Un llamado antibelicista logrado mediante imágenes vanguardistas. Según el excelente texto de Rolando Cobas, “a mediados de la década del sesenta, surge una línea temática de la meditación filosófica en el dibujo animado, que va a girar en torno a la amenaza de la guerra, la muerte, y el amor. El tratamiento conceptual y formal que reciben estos temas motivan la aparición en el dibujo animado del ICAIC de una intelectualización de su lectura.

Las películas adoptan un aire marcadamente europeizado, presentando una fuerte influencia de la pintura vanguardista. Una obra paradigmática en este sentido fue “Un sueño en el parque” (1965, Luis Rogelio Nogueras).

Los rostros de los personajes se encuentran descompuestos en diferentes planos, evidenciándose la presencia muy marcada de la pintura cubista. También se aprecia referencias directas al arte de Marc Chagall. La secuencia de mayor dramatismo del filme fue diseñada con elementos provenientes del Guernica de Picasso.

La película constituye un alegato contra la barbarie de la guerra, pero la utilización de tantos símbolos oscurecen el mensaje limitando sus posibilidades comunicativas; por lo tanto, “Un sueño en el parque” quedó relegado a un público de entendidos y conocedores de la plástica contemporánea universal”.

Bibliografía:
Roberto Cobas. Notas para una cronología del dibujo animado cubano. En “Cine cubano. Selección de lecturas” (Compilador: Mario Piedra). Editorial Félix Varela, 2003, p 105 // Apuntes sobre el Departamento de Dibujos Animados del ICAIC. Revista Cine Cubano Nro. 19, pp 38-44 // Joel del Río. Dibujos animados cubanos. La historia contada por un testigo cómplice (Entrevista con Paco Prats). Revista Cine Cubano Nro. 158, pp 24-28.

A NORMAN MC LAREN (1990), de Manuel Marcel

jagb 10/08/2009 @ 15:37

Ficha técnica:
A NORMAN MC LAREN
(1990)/ Dirección: Manuel Marcel/ Productor: Manuel Iglesias/ Edición: Ricardo Vega/ Música: Héctor Villalobos, Egberto Gismonti.

Sinopsis:

Una paloma dibujada traza su vuelo y de su estela surge un helicóptero real y concreto. La cámara ocupa el lugar de las salamandras y en la pantalla, el mundo vive de cabeza. Como una síntesis llena de vibrantes sugerencias, las imágenes reales y la realidad van conformando una mirada amorosa y amable a nuestro (¿absurdo?, ¿complejo?, ¿hermoso?) planeta.

Cuando las imágenes terminan con múltiples agradecimientos, el secreto de "A Norman Mc Laren" queda revelado: más que un reconocimiento al conocido cineasta canadiense, se trata de un homenaje al movimiento, a la inquietante plasticidad y al eterno devenir de emociones que es el cine.

Obtuvo el segundo premio Coral en el 12 Festival de La Habana en la categoría de cine de animación.