MARIO CRESPO A PROPOSITO DEL CINE AFICIONADO EN SAN ANTONIO DE LOS BAÑOS
A propósito de la historia del cine cubano.Un granito más desde San Antonio de los BañosPor Mario Crespo
Querido Juan Antonio.
Mis memorias del cine aficionado de Cuba, se parecen a las de mi amigo entrañable Aarón Vega, sólo que con algunos añitos de diferencia a favor de mi almanaque, con lo cual le llevo alguna ventaja, aunque se remontan, como las de él, a la infancia.
Como sabes, nací en San Antonio de los Baños y allí pasé mi infancia en los años ´50. Mi mamá me llevaba a una peletería que estaba en la esquina del Parque Martí ( el parque central del pueblo) que estaba paralela con el Bar Cuba, un lugar precioso con mesitas de hierro y tope de granito estilo república ( dicen que allí Abela hizo sus primeras caricaturas sobre servilletas ), donde además trabajaba mi tío Nené y me regalaban helados mientras yo miraba embelezado un enorme cuadro transparencia del río Ariguanabo, en el que se me antojaba, se movían sus aguas y batían sus hojas las palmeras. Cine en mi imaginación, pues ya grande volví a ver el cuadro y era totalmente estático, pero igual de hermoso.
Vuelvo al cuento que me trae a tu excelente blog: En aquella peletería trabajaba un joven llamado Artemio que medía como dos metros de estatura y era mas feo que un güije. Pero siempre nos atendía y me probaba los zapatos. El interés que tenía este peletero para mí, era que lo veía a veces en la pantalla grande del cine Casino, uno de los dos cines con que contaba la villa de San Antonio de los Baños.
Para un niño de hoy, sería como ver a Arnold Schwarzenegger. ¡La estrella de cine de mi pueblo conversando con mi mamá y probándome zapatos! Pues Artemio era el protagonista de una película de ficción llamada El Invasor Marciano, en la que él, gracias a su físico, era el marciano.
El caso es que este peletero llamado Artemio Valdés formaba parte de un grupo de jóvenes que ya en la década del ´50 había constituido la Asociación Pro-Cine Ariguanabense y soñaban con establecer una escuela de cine en San Antonio de los Baños. No se si Gabo, sabía esto cuando decidió que la escuela fundada por él debía estar en esta localidad, pero algo debe haber influido el interés por el arte que siempre ha tenido este pueblito de La Habana, en el que siempre hubo teatro, poetas, pintores famosos (Silvio Rodríguez, Quidiello el pintor, Paco Alfonso y Miguel Miqueli, teatristas, Abela, Nuez, no te canso, pero son muchos más) para que El Gabo decidiera sólo treinta años después, que San Antonio fuera la “Meca” del cine cubano.
Todo este esfuerzo se debe a Eulalio Cruz que era quien encabezaba el grupo de jóvenes cineastas ariguanabenses, de los cuales obtengo los nombres en una crónica de la periodista Teresa Valenzuela (http://www.cmbfradio.cu/cmbf/identidad/identidad_00180.html). Ellos son: Osvaldo Ordaz, Ángel Gutiérrez, Agustín de la Osa, Vicente Cruz, Antonio Alfonso, Roberto Puyada, Artemio Valdés, Ricardo de Armas y José de Armas.
Según Teresa Valenzuela, el grupo se mantuvo activo durante toda la década del ´50 en la que filmaron varios cortos de ficción silentes cuyos títulos son La Herencia Maldita, Lobos de mar, Contrabando, y El Cayo de la Muerte, éste último en colores, de 36 minutos, dirigido por Vicente Cruz.
Además, encuentro en la crónica de Teresa Valenzuela, que fue en San Antonio de los Baños donde se filmaron escenas de las primeras películas cubanas como La Virgen de la Caridad de Ramón Peón y, como si fuera poco, se reconoce perfectamente la famosa escogida de tabacos El Purguero en la cinta El Romance del Palmar, estrenada en 1938.
Sin ánimo de polemizar con el amigo que te escribe, ni reclamar lauros para mi pueblo y sus artistas, creo que puedo retar a cualquiera para que saque una fecha más temprana en Cuba en la que otra comunidad hiciera cine. De todas formas, para mí lo más importante de todo esto es que se reconoce que hay una fuerte inspiración cinematográfica en Cuba desde muy temprano. Creo que hasta el propio Alfredo rectificaría hoy su famosa frase -“sin tradiciones ni historia”- la historia está y no puede ser desmentida la tradición.
Por último, no culpemos más al ICAIC de reconocer o no éste o aquel esfuerzo. Este organismo hizo lo suyo y obedeció con su política a un momento, como otros actuaron acorde a otras circunstancias. El ICAIC reconozcámoslo, lo hizo más bien que mal y sabemos todos que, como toda obra humana, es perfectible. Ayudemos a que así sea y con ello, la historia del cine cubano. En fin, dejemos los resquemores y pongámonos a trabajar. Nunca antes se hizo tanto por el cine cubano en Cuba, que en la época del ICAIC, Los errores, son de los hombres, los organismos son a su imagen y semejanza, pero siempre hay tiempo de revisar la historia y restituir nombres y enderezar entuertos. Igual estamos juntos en la historia del cine cubano todos los cubanos que hacemos cine. Los historiadores dirán la última palabra, no los políticos ni jefes de un momento. La historia es eterna.
Otra vez exhorto:
Que todo el que tenga algo que decir, que lo diga, que todo el que tenga un testimonio, que lo regale; si alguien tiene poder editorial en algún momento, que desentierre todas las tesis de grado que ya Mario Piedra anunció están en los anaqueles de las escuelas de Artes y letras…. Hagamos historia, no política.

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Comentarios(3) »
Gracias, Juan Antonio. Muy ilustrativo!!
Poca gente debe tener tantos datos sobre los orígenes.
Un abrazo,
Valentín
Bien por Mario¡¡¡.
De lo que se trata es de rescatar para la Historia todos los movimientos, grupos, institucions, etc que hicieron cine también. A lo mejor quedan pòr ahí algunas otras historias desconocidas. .en algún lugar de Cuba, quien sabe¡¡¡ Abrazos¡¡¡
Buenos recuerdos y necesaria aclaración.
La verdad es que el nombre del peletero era Artenio.. yo trabajaba con él y era el único "dependiente" que tenía la Peletería Aracelys, que era como se nombraba el mencionado lugar. No hace mucho visité San Antonio de los Baños y obtuve un filme realizado por un estudiante de la EICTV que recogió la historia de la Asociación Pro Cine Ariguanabense (APCA), que incluye parte de "El Invasor Marciano" y otras "producciones" de aquel grupo y que próximamente exhibiré en el Canal Ariguanabo TV que transmite vía Internet (desde Canarias) y donde se recogen diversas actividades culturales de la villa ariguanabense